Un diente y dos dedos “perdidos” de Galileo, en una exposición

El genial físico, matemático y astrónomo italiano Galileo Galilei, considerado en sus tiempos un hereje, seguro no imaginó cuando vivía, que partes de su cuerpo serían reverenciadas como reliquias y que algún día terminarían en un museo. Ahora, el Museo de Historia de la Ciencia de Florencia afirma haber encontrado dos de sus dedos y un diente. Se trata del índice y el pulgar de la mano derecha y de un premolar de la arcada superior. Y ahora serán exhibidos por primera vez, a partir del 11 de junio

Estas reliquias no santas serán expuestas por primera vez con motivo del cambio de nombre del centro a “Museo Galileo”.

“Obtuvimos los dedos y el diente de un coleccionista”, cuenta Paolo Galluzzi, director del “Museo della Storia della Scienza”, nos cuenta sobre su hallazgo. “Éste compró en una subasta un busto de Galileo con una caja de madera con la inscripción ‘reliquias del siglo XVII’ y sospechó cuando vio el contenido”. Dado que el coleccionista quiere permanecer anónimo, el museo no puede dar a conocer más detalles. Sin embargo, Galuzzi no tiene dudas de que estas macabras partes de un cuerpo pertenecen al astrónomo.

Galileo, perseguido por la teoría heliocéntrica, fue enterrado a su muerte, en 1642, sin honores debajo del campanario de la iglesia fiorentina Santa Croce. “Contábamos con una descripción detallada de la persona que vio por última vez los restos de Galileo a principios del siglo pasado”, cuenta el jefe del museo. Y el “frasco de mermelada” aparecido ahora coincidió exactamente con la descripción de 1905. La historia del diente y los dedos se remonta al año 1737 cuando los restos de Galileo fueron trasladados al sepulcro de la Basílica de la Santa Croce de Florencia, donde reposan en la actualidad.

Los encontraron en un relicario, tras la exhumación del cadáver, varios expertos de la época y fieles seguidores de su trabajo separaron cinco piezas del cuerpo para conservarlas como reliquias, las tres que se exponen ahora por primera vez, además de otro dedo que ya se conservaba en el Museo Galileo y una vértebra que está custodiada en la Universidad de Padua.

Además de arrojar luz sobre las condiciones de vida del científico, se han convertido en uno de los reclamos del Museo de la Historia de la Ciencia de Florencia, que volvió a abrir al público después de dos años de restauración renombrado como Museo Galileo.

El museo guarda desde 1930 abundante información sobre la vida del genio y alrededor de un millar de objetos científicos, entre ellos dos catalejos y la lente con la que el científico descubrió los satélites de Júpiter.

Tendencia al bruxismo

El análisis de sus restos ha desvelado algunas curiosidades, según el estudio de un premolar realizado por el cirujano y dentista Cesare Paoleschi con motivo de la exposición.

“El desgaste de la superficie indica una tendencia al bruxismo; es decir, que mientras dormía, a Galileo le rechinaban los dientes”, explicó Paoleschi.

Además, “el diente debía dolerle bastante” ya que se aprecia una “pérdida en la fijación ósea”.

Después de haber sido sometidas a un análisis para determinar su autenticidad, estos restos han permitido también a los investigadores arrojar luz sobre otros aspectos de la vida de Galileo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: